Ya el año 2000 el entonces Primer Ministro del Reino Unido Tony Blair prometía que para el 2010 al menos un 10% de la producción de energía en el Reino Unido sería con ERNC. Hoy, según indica James Vaccaro en un artículo del The Independent, el objetivo alcanzaría sólo al 6%.
La experiencia muestra entonces que al partir de cero esta industria en lugar de crecer a los ritmos que se espera, al menos en los primeros años, crece de manera lenta y gradual. No se puede pretender partir con proyectos de gran envergadura sino que con proyectos pequeños que prueben de alguna manera el sistema. Sólo después, y de acuerdo a los resultados, podría entrarse al desarrollo de proyectos más ambiciosos y cumplimiento de objetivos ambiciosos.
Existen además limitantes de tecnología disponible, regulación ambiental, implementación e infraestructura entre otros que también afectan estos proyectos, sus tiempos y efectividad real.
Sería importante tener en cuenta estas experiencias en Chile y América Latina para evitar caer en promesas u objetivos imposibles de alcanzar con las consecuencias que ello trae al gobierno de turno y a la población afectada.
Artículo completo en: The wind of change is slow