En época de reivindicaciones en el cono sur me parece de todo interés esta noticia. El recientemente asumido presidente Fernando Lugo de Paraguay insta a una revisión de los valores acordados por la energía que recibe fundamentalmente Brasil desde esta gigante generadora eléctrica.
Lugo advierte de que los paraguayos “no nos contentaremos con compensaciones financieras. No queremos regalos, sino un precio justo para nuestra energía”, según una entrevista publicada hoy por “Le Monde” sobre el contencioso por la electricidad de la central de Itaipu.
Explica que “la energía de Itaipú ha favorecido el desarrollo de la industria brasileña, particularmente la de Sao Paulo. Es hora de que los paraguayos reclamen un precio justo para su energía, es decir, el precio del mercado”.
Lugo fue recibido ayer en Brasilia por el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, y ambos acordaron la creación de una “mesa” en torno a Itaipú, pero Brasil dejó claro que no cederá a revisar el tratado que regula la represa.
Preguntado por sus relaciones privilegiadas con el presidente venezolano, Hugo Chávez, indica que los acuerdos recientemente firmados con Caracas en materia de energía, educación y sanidad “ratifican” otros suscritos en 2004.
El Paraguay recibe anualmente apenas 102.600.000 dólares por 38 millones de megavatios/hora que cede al Brasil de la energía que le corresponde. Eso porque el Brasil solo paga precio de costo. Esa misma energía se comercializa en el mercado de San Pablo a entre 75 y 80 dólares por megavatios/hora. Si solo la mitad de ese precio recibiera el Paraguay, el monto sería de entre 1.300 a 1.500 millones de dólares, que se podrían invertir en el desarrollo del país.