El Banco Europeo de Inversiones (BEI) y cinco prestamistas estatales dijeron el viernes que habían establecido un fondo de 600 millones de euros (900 millones de dólares) para invertir en redes de energía y transportes y en energía renovable. El denominado fondo Marguerite, parte de los esfuerzos de la Unión Europea para luchar contra la crisis económica, será encabezado por el presidente del BEI, Philippe Maystadt, informó el banco en una declaración.
El BEI -brazo financiero de la UE-, el Caisse de Depots et Consignations de Francia, el banco Cassa Depositi e Prestiti de Italia, el banco alemán KfW, el banco español Instituto de Crédito Oficial y el PKO BP de Polonia se comprometieron cada uno a aportar 100 millones de euros para el fondo.
El grupo espera que se unan al fondo inversores privados, aumentando su capital a 1.500 millones de euros el 2011.
“El fondo debería servir como un modelo para el establecimiento de otros fondos similares en la UE que desean combinar un principio basado en el mercado de retorno a los inversores con la búsqueda de objetivos de política pública”, decía el comunicado.
“Entregará capital o cuasi-capital a las firmas que posean u operen infraestructura en los sectores de transporte y energía 'Redes Transeuropeas', además de a las compañías de energía renovable”, decía.
La declaración aseveraba que el fondo asignaría su capital dentro de cuatro años e invertiría en 20 años, concentrándose en proyectos en terrenos sin infraestructura previa.
“Los inversores en el fondo y otras instituciones de crédito de largo plazo pretenden establecer una iniciativa de cofinanciamiento de deuda de hasta 5.000 millones de euros, entregando una fuente de deuda a largo plazo para los proyectos en los que invierta Marguerite”, explicó la declaración.